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Gerardo Ontivero

ENTREVISTA·19-11-2016

“Como nueva generación tenemos la tarea de comprender la realidad y la obligación de transformarla”

Al frente de la Secretaría Privada del intendente Leonardo Nardini, Gerardo ‘Roko’ Ontivero le otorga un valor determinante a la juventud para ‘cambiar Malvinas’, propósito que él mismo, con tan sólo 26 años, proyecta y enfatiza. Sus valores personales, la autocrítica partidaria y el especial puntapié que marcó su inicio con el mundo de la militancia, entre otros conceptos, completan parte de la historia del secretario más joven de la actual gestión.

“Soy solidario y para mí es fundamental ser agradecido y leal a las personas que estuvieron predispuestas a tratar de aconsejarme”, detalla a modo de presentación, Gerardo ‘Roko’ Ontivero, secretario privado del intendente Leonardo Nardini en el municipio de Malvinas Argentinas. Profundiza: “Veo mi vida por etapas, como una evolución, todo va trascendiendo y cambiando. Trato de comprender, escuchar y pensar antes de hablar”.

En ese sentido, ‘Roko’ -que más adelante precisará el porqué de su apodo-, se muestra paciente en la entrevista, se sienta y mira fijo, se acomoda, piensa y contesta. Fiel a su estilo, tal como develó. Así elabora una especie de balance a poco de haber cumplido 11 meses al frente de la Secretaría Privada:  “Es una grata sorpresa, me gusta y me lleva a aprender muchas cosas. Entablar relaciones con todo el arco social de Malvinas es algo enriquecedor, es una experiencia importante. Tuvimos algunos imprevistos, como en cualquier gestión. Hay problemas de raíz y problemas actuales, pero tratamos de solucionar, sumar y crecer todos los días. Hay compañeros que trabajan un montón, y como jóvenes nos marca mucho aprender, es la impronta que tenemos”, subraya.

¿Cómo se dio tu llegada a la Secretaría?

Conocí a Leo como militante, lo acompaño desde 2011. Y en 2012, cuando fue jefe de ANSeS, me preguntó si le podía dar una mano. Fue un desafío, y desde ese momento lo acompañé. Se fue dando, porque es joven y es de bajo perfil como para tener un secretario, pero necesitaba alguien y antes del 10 de diciembre me explicó que era un lugar de mucha responsabilidad y un trabajo de tiempo completo. A mí me encanta la gestión fundamentalmente, me gusta la política y militar. Por eso no dudé ni un segundo, le dije que lo iba a acompañar y que estaba muy agradecido de formar parte. Al lado de él aprendí mucho, siempre se toma el tiempo para explicarte las cosas, no sólo conmigo.

¿Y cuál es tu pálpito, cómo creés que le estás respondiendo al intendente?

Mi sensación es que siempre falta pero que se puede mejorar, es un trabajo dinámico que no tiene fecha ni metas. Tengo reuniones acá y afuera, y es fundamental sumar y escuchar, tanto a los funcionarios como a los compañeros y los vecinos, es lo más importante. Creo que cumplo, y si veo que hice algo bien ya estoy pensando la forma de potenciar ese trabajo.

Algunos funcionarios también hablaron de cierta pasión a la gestión, ¿en tu caso cómo nace?

Fueron etapas de descubrimiento. Tenía alrededor de 16 años, me había llevado 7 materias, y me tocó rendir Historia. Pero cuando estaba estudiando me di cuenta que no entendía casi nada, y un día le hice una pregunta al profesor -si Irigoyen fue siempre radical- y me miró pensando que lo estaba cargando, y algunos compañeros se rieron. Ahí entendí que tenía que pensar en mi futuro. Entonces llegué a mi casa, agarré los libros, me senté en la mesa y me puse a leer. Me preparé, rendí con 10, y a partir de ahí no me llevé ni una materia más, fue como el puntapié. Ese momento de curiosidad y vergüenza me hizo reflexionar. Empecé a participar y a charlar con gente en centros comunitarios. Hasta que en 2010 me tocó trabajar en el censo y me enteré por la tele que había fallecido Néstor (Kirchner). Ahí empecé fuerte en la militancia. La misión era cambiar Malvinas, me motivó y me llevó a tomar la política como una responsabilidad de tiempo completo.

Además de su rol como funcionario, y al margen de sus actividades relacionadas con su orientación política, Gerardo estudia Sociología en la Universidad de Buenos Aires y está a cuatro materias de recibirse.  “Siempre me dediqué, salvo el año pasado por la campaña. Recibirme va a ser un elemento de formación, un objetivo secundario, algo personal”, confiesa.

¿Por qué elegiste esa carrera?

Es algo que fui descubriendo. Te brinda herramientas para comprender y explicar el porqué de muchas cosas, de relaciones y fenómenos sociales que vas viendo a lo largo de tu vida, y también te vas encontrando. Me gusta y me siento cómodo.

Ontivero vive en Ingeniero Adolfo Sourdeaux y con 26 años es el secretario más joven de la actual gestión. ¿Por qué le dicen ‘Roko’? Cuenta con lujo de detalles:  “De chico me gustaba estar presente cuando mi abuelo se juntaba con su grupo de amigos para charlar, y ellos le preguntaban cómo me llamaba. ‘Se llama Gerardo, igual estoy enojado que le digan así porque es un nombre de viejo’. Además decía que tenía pasta y que tenía que tener un apodo para que la gente se acuerde. ‘Tenés que llamarte Roko, como el boxeador, que le pegan y se levanta, porque te va a pasar eso en la vida, te van a pegar, te van a tirar, pero tenés que seguir adelante’. Le dije que no había problema, que mucho no me gustaba, pero lo empezó a decir en todos lados y me quedó. Es una de las pocas cosas que me dejó mi abuelo porque lo conocí poco, pero me marcó para toda la vida”.

¿Por qué creés que el Peronismo está en condiciones de volver a enamorar? Más allá del slogan…

Desde el 2003 el Peronismo invitó a muchos jóvenes a participar de la política, pero después del 2011 se generó una sensación de ‘acá no perdemos más’, y eso fue lo que llevó a perder el contacto con la gente a lo largo del país. La dirigencia se alejó de las bases, y los vecinos dejaron de participar. Por eso en ese momento vimos la necesidad de reflexionar y hacer una autocrítica. Hay muchos compañeros desperdigados a lo largo de la Argentina que no tienen participación, que cumplían un rol en la oficina y estaban sujetos a una estructura pero que en realidad habían dejado de militar, de ir al barrio.

¿Y en este caso cuál sería la esperanza?

Como nueva generación tenemos la tarea de comprender la realidad, pero no sólo eso, también tenemos la obligación de transformarla. Y al Peronismo lo vemos reflejado con Leo, que actualmente es el Vicepresidente y el Secretario Nacional de Juventud, algo histórico para el distrito. La gente ve en él la posibilidad de crecer. Es una persona humilde, está en la calle, te recibe y te escucha.

Sentimientos de pertenencia que se exhiben inmutables en todo momento. Comparaciones que vienen al caso para preguntarle cuál sería el costado imperfecto de un engranaje que a simple vista pareciera no tener fisuras. Concluye Roko:  “Uno es apasionado de lo que hace y siempre busca el lado positivo. Todos los funcionarios tienen que estar preparados para dar respuestas, y llenar a la gente de esperanzas porque votaron un cambio. Pero me duele cuando salgo a recorrer las calles y veo lugares donde hay mucho por hacer todavía. Es una realidad que no voy a negar, pero es un laburo que no se hace de un día para el otro. Tratamos de dar lo mejor, más allá de los problemas acumulados”.